Kayashima: La estación de trenes construida alrededor de un árbol de 700 años de edad.

En los suburbios de Osaka, Japón, resalta una curiosa estación de trenes muy diferente a cualquier otra. La Estación de Kayashima tiene un enorme agujero rectangular cortado en el techo de la elevada plataforma y, desde adentro, un gigantesco árbol asoma su cabeza como un racimo de brócoli. Casi como Laputa, la isla flotante descrita en Los Viajes de Gulliver.

La edad de este gran alcanfor está calculada en 700 años.

La estación de Kayashima abrió por primera vez en 1910, en ese entonces el árbol quedaba a un costado de la estación y por 60 años no sufrió cambio alguno. Fueron el incremento de la población y la saturación del servicio de trenes, los que obligaron a aprobar una expansión en 1972 en la cual se planeaba cortar este viejo gigante.

La Estación de Kayashima en 1968

La respuesta de la gente ante la noticia fue tal, que las autoridades se vieron obligadas a modificar sus planes de derribar el árbol y lo incluyeron en el nuevo diseño, comenzando la construcción de la plataforma elevada en 1973. Fue en 1980 que comenzó operaciones la renovada estación, y a la fecha el gran alcanfor de 700 años sigue de pie gracias a la fuerza colectiva de la comunidad.

Anuncios